Espectro,
temática
y profundidad

 

En general asignamos a nuestra ideología una ubicación en el espectro organizado en función del eje izquierda-derecha; luego priorizamos el abordaje de ciertas temáticas en virtud de aquella ubicación. Pero pocas veces se asume la posibilidad de definir la profundidad.

Es bajo esta concepción que el diseño puede ser comprendido cabalmente como ideología, dotándolo así de un compromiso social que le pasa a ser inherente.

Mientras que el desplazamiento por el eje izquierda-derecha nos lleva a hablar de posturas que van desde el centro a la radicalización, el eje de la profundidad –al que podría sumársele para completar el binomio la liviandad– determina el grado de convicción y compromiso de las mismas.

Así, el diseño, entendido como herramienta de cambio social y concebido en el marco de la ideología de izquierda, debe conllevar un grado de compromiso tal que lo ubique en la zona de lo profundo.

 

Esquema ideológico
Con ánimo de sintetizar podríamos definir las ideologías de derecha como aquellas más preocupadas por el orden, mientras que las de izquierda son las más proclives al progreso. Las concepciones ideológicas pueden partir de un centro –que supondría un balance entre orden y progreso– hasta una radicalización tal que se minimice la importancia del postulado principal del extremo opuesto.

A este esquema tradicional debemos incorporar la variable del compromiso, expresada como profundidad de la ideología. Obtenemos así un mapa de ubicación que deja de ser lineal para pasar a ser espacial: se define un área de ubicación ideológica.